
La Letra Ausente
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SECCIÓN: COLOQUIO DE SOLILOQUIOS
LA JUVENTUD Y SU MUNDO: PROTAGONISTAS DE LOS 60s
Por: PARMÉNIDES GARCÍA SALDAÑA
“La vida es siempre más perfecta que el arte”
Arthur Millar
Para hablar de los hechos históricos más sobresalientes en la década que muere este año, murió el año pasado hace unos días, hay que ir a la de los cincuenta. Porque desde esa década anterior se inició la modificación del modo de vida del mundo. Desde la década de los cincuenta se inician una serie de hechos históricos que transforman el estatus quo de un mundo que a partir de la segunda guerra mundial –que es decir a partir de Yalta- había sido dividido en dos bloques económicos, políticos, sociales, morales, etc., el capitalista y el socialista.
Y desde la década de los cincuenta el principal motor modificador es el joven. El joven que pone en tela de juicio el modo de vida del Establishmen, la Institución.
Por tanto, desde un punto de vista estricto personal trataré de ir en busca de ciertos actores y momentos que han modificado al Establbishmen. Pensaría dos veces antes de escribir que la década de los sesenta es fabulosa, porque en este día (estoy escribiendo tres días antes de la cena d navidad del año de 1969), en este mes, lo único que veo delante de mí es desesperanza, miedo, un vacío, un rayito de luz en una basta oscuridad. Algo de esto es producto de tener la imagen, a través de la tv, de ver al hombre caminando en la desolada luna.
EL CINE COMO VANGUARDIA DE LA REALIDAD
Si se toma en cuenta que los líderes de los movimientos revolucionarios –en la política, la música, la moral, etc.- están entre 23 y los 28 años (Cohn Bendit, Jean Pierre Deteuil, Carl Oglesby, Dave Dillinger, Don Millar, Luís González de Alba, Mick Jagger, Jonh Lennon, Pete Toenshed, et al) quiere decir que su adolescencia la adolecieron en la segunda parte de los cincuenta y a principios de los sesenta. Anteriormente no hubo una generación de jóvenes que hubiera causado problemas al Establishmen, por lo que no hubo líderes que la representaran. Es decir, Cohn Bendit está en relación a la Revolución de Mayo en Francia; Lennon y Jagger a la revolución de cierta parte de la juventud norteamericana; Carl Oglesby, Don Millar, Tam Hayden, Dave Dillinger: lideres de la News Left. Como Abbie Hofman es el líder del movimiento Yippie y González de Alva del Movimiento Estudiantil en México.
Pero tanto en la música como en la política (qué bochornosa es esta seudoespecialización tecnológica) los lideres reflejan, representan a colectividades juveniles. Son los individuos que sobresalen como símbolos de actitudes colectivas. No anticipan un modo de vida sino están en un modo de vida que está modificando al Establishmen, a pesar y en contra de todo.
El cine creó dos mitos juveniles que provocaron un cambio en los jóvenes y adolescentes de su tiempo, que influyeron en la personalidad de muchos o, sencillamente, fueron el vehículo para la búsqueda de una identidad que sólo había sido intuida.
Estos dos mitos juveniles fueron Marlon Brando y James Dean. Mitos de una juventud aislada, paranoica, que poblaba los barrios de las grandes ciudades norteamericanas. De las calles al cine, los delincuentes juveniles se vuelven mitos. Dos películas mitifican al Salvaje y al Rebelde Sin Causa y el mito crea estilos de ser, modas, etc.
En México, Marlon Brando impone la chamarra de cuero, la cadena, la navaja, las botas negras, las patillas. Y los jóvenes –de la clase media para abajo- salen a las calles y se asocian en pandillas para retar a las pandillas de las calles paralelas, de las colonias cercanas. El joven rebelde lucha contra el joven rebelde desde la distancia impuesta por las navajas de botón, los cinturones gruesos de hebilla tejana, las cadenas de bicicleta, la bota a punto de golpear a los bajos. Por primera vez el joven es digno de ser mito, de ser tomado en cuenta como Rebelde y, con esto, de espantar la respetabilidad de la clase media para arriba.
Rebelde Sin Causa es el enfrentamiento entre ese salvaje y el joven clase media acomodada que antes de empeñarse en su justificación en un pleito callejero, se busca en su soledad, se confronta con sus padres y siente el hueco entre él y ellos. El joven clase-media ha caído, en parte, en el vicio del alcohol (herencia de esa generación Whisky & Soda). Pero no para olvidarse de sí mismo, sino porque no puede resolver esa separación, ese Gap, que hay entre él y la Generación de sus padres.
En México el joven y el adolescente rebelde se peinan como James Dean se peina en Rebelde Sin Causa; con su chamarra de nylon rojo como la que James Dean usa en Rebelde Sin Causa; el joven mira y camina como James Dean mira y camina en Rebelde Sin Causa. Es una gallina porque ha sido herido, trastornado por el American Way Of Life. Es un joven que se enfrenta al mundo con miedo. Su miedo lo obliga a Rebelarse contra todo. Sí, tal vez desconoce las causas (la Causa), pero en el Sueño Norteamericano sólo ve disipación. Y el no quiere seguir siendo parte de ese sueño, de esas pesadillas que tiene –padece- entre aire acondicionado en las noches de verano. James, más que otro, personifica a este tipo de joven. Holliwood es sólo el set de esa sociedad. Esa sociedad que acosó a James Dean hasta colocarlo al volante de un Porsche para morir en una carretera de Los Ángeles, como un gran héroe que por medio de la velocidad vertiginosa de un auto de carreras desafía la vida. Pero hay que agregar algo: a la vida norteamericana.
El suicidio es un acto de protesta contra los actos de la guerra (los bonzos en Vietnam, Jan Pallach en Checoslovaquia) que atentan contra la dignidad y la libertad de los seres humanos. ¿No estaban en la mente de los jóvenes norteamericanos la segunda guerra mundial y la guerra de Corea? ¿El nihilismo tipificado por James Dean no es consecuencia de ambas guerras? ¿La autodestrucción de James Dean no es un sacrificio en pro de los seres humanos, en un mundo que educa para destruir? Destruir, sí. Pero destruir en pro de la justicia, la libertad, el amor. ¿No es esto por lo que los norteamericanos están en Vietnam? ¿No es por esto por lo que los rusos están en Checoslovaquia? ¿No puede tomarse la muerte de James Dean como el acto de sacrificio para defender una rebeldía antes de caer en el Establishment? ¿Qué nos había enseñado hollywood a través de las películas de guerra? A dividir a los seres humanos en rojos y negros, malos y buenos. A justificar guerras y hacer que nuestros cerebros aceptaran las guerras como el acto humano más noble, más glorioso del ser humano, siempre y cuando se estuviera del lado de los buenos, de los que luchaban por la justicia, la libertad. Los norteamericanos en Vietnam aún siguen luchando por todas estas bellas cosas de la vida. Pero, El Salvaje y Rebelde Sin Causa mostraba el otro lado del joven norteamericano: Un joven que ya no vestía uniforme militar. Un joven que ya no soñaba con ofrecer su vida por la patria, porque desde sus relaciones familiares muchas cosas lo alejaban de compromisos con la sociedad.
Marlon Brando y James Dean son símbolos de jóvenes que no tienen ganas de vivir, que no creen en nada, excepto en la rebelión contra aquello que los asfixia: la sociedad.
Ante su nihilismo, los símbolos institucionales se desmoronarán. Ni siquiera están dispuestos a luchar en la vida por sí mismos, menos van a luchar por cosas: como patria, bandera, etc.
Por supuesto que Marlon Brando y James Dean representan a una minoría que fue mitificada por el cine. Pero esta mitificación volvió al cine la vanguardia de la realidad: hizo del malestar del rebelde sin causa un elemento perturbador, y advirtió que los outsiders anteriores de la sociedad norteamericana (el presidiario como Cagney) ya sólo podían ser contemplados desde la nostalgia de la parodia del melodrama a que Hollywood había llegado cuando el Salvaje (1954) y el Rebelde Sin Causa (1955) fueron proyectadas en las pantallas de los cines norteamericanos. Marlon Brando en el Salvaje y James Dean en Rebelde Sin Causa fueron tipos de héroes que ya no vestían uniforme militar, ya no mostraban el auge económico a través de las comedias musicales (No hay show biz como el show biz donde sale la bella Marilyn, y Siete Novias Para Siete Hermanos, y White Chistmas con Bing Crosby, Dany Paye), sino a jóvenes resentidos contra la sociedad norteamericana.
¿Cuáles fueron las acusas que crearon estos tipos de jóvenes resentidos? ¿Qué fue lo que hizo a Brando y Dean héroes? ¿Ejemplos juveniles a seguir?
LA MÚSICA SUSTITUYE AL CINE COMO VANGUARDIA
Continuemos siguiendo a los cincuenta desde el lado del arte, pero ahora usemos el sentido auditivo más que el visual: la música sustituye al cine como modificador de la realidad existente y canaliza ese malestar juvenil, ese resentimiento contra la sociedad y lo encamina hacia el encuentro de la pareja. El joven dejará las cadenas de bicicleta y tomará las guitarras valencianas. Su soledad a través de la música se resolverá en un echar a andar alcalino para encontrar su identidad, derribar los mitotes del Establishment. El “ousider” Marlon Brando-James Dean ha tenido una revelación con la música, aunque algo en él esté dañado, no tiene por qué destruirse. Está sólo en su vida, pero siente que en él hay amor. Y el amor se lo da la mujer. Pero ¿No es parte de su conflicto la distancia entre su padre y su madre? ¿No ha aprendido el desafecto desde su hogar? ¿Pero acaso no ha sido importante la música en sus mayores? Sí, la música ha sido Bing Crosby, Frank Sinatra, Doris Day. Han sido cantantes que han surgido de las tinieblas de los centros nocturnos –y permanecido en ellas- para llegar a la tele y “romantizar” el mundo de la gente de éxito. Sí, esa gente de éxito que en la década de los cincuenta bebía whisky con soda y consideraba a Marilyn Monroe la compañera ideal para una sola noche y adoraba los senos y los traseros de las trabajadoras de Hugo Hefnner. Cantantes de esos hombres de éxito cuyo futuro significaba coche último modelo, fin de semana en Florida. Hombres de éxito –clase media por supuesto- cuyos hijos podían estudiar una carrera universitaria y librarse así del Servicio Militar y de combatir en una posible guerra.
Hacia 1956 la sociedad norteamericana era la sociedad ideal creada por los seres humanos. Era la utopía hecha realidad. Todos los seres humanos tenían un brillante futuro por delante. El mito del salvaje y el rebelde sin causa eran sólo unas películas de Hollywood. Siendo de la clase media norteamericana uno tenía un porvenir asegurado. Ese seguro de vida incluía: profesión universitaria, casa, mujer, whisky, gine, night clubs, call girls, honky tonk women. Después de todo, cualquier hombre podía echar una cana al aire, después de todo, divertirse con los amigos era una parte necesaria del Establishment, después de todo, la mujer también tenía el derecho de la infidelidad con el vecino de al lado, después de todo, todos los norteamericanos tenían el derecho de adorar los senos y el trasero de Marilyn Monroe. ¿Acaso no los valientes soldados norteamericanos que combatieron en la segunda guerra mundial no tuvieron la esperanza, si no morían, de regresar a casa y encontrar en una calle de su pueblo o ciudad natal a una chica con un trasero idéntico (y también una mirada y sonrisa atrayentes) al de Betty Grable? Sí, Betty Grable, aquella Pin Up favorita de esos hombres valerosos norteamericanos de la segunda guerra mundial. ¿Y entre los sonidos de los morteros y las ametralladoras y los tanques y las bazucas no fue Marylyn Monroe la mujer que dormía al lado de todos los GIS en la guerra de Corea? ¡Cómo te adoraban Marilyn Monroe! ¡Cómo acabaron con tu alma!
Pero en 1956 el joven, el adolescente, en medio de tanto progreso impuso una canción (a través de Elvis Presley) de música negra, Hound Dog. A partir de ella, los adolescentes y los jóvenes se rebelan –incoscientemente- contra el Establishment. Tienen ganas de amarse. Tienen ganas de hacer el amor. Tienen ganas de hacer más sencillas las relaciones entre el hombre y la mujer. Entre los adolescentes. Presley es un revoltoso. Un revoltoso que el Establishment encarrila pronto. Pero el lado “descarrilado” de Presley evidenció un hecho incontrovertible: entre los adolescentes habían demasiados traumas que estaban combatiendo. Y al combatir esos traumas, luchaban contra una convención y prohibición: la que la sociedad había impuesto al sexo.
¿Qué eran las histerias de las adolescentes llorando y desmayándose por Elvis Presley? ¿Qué significaba que los adolescentes adoraran canciones de Little Richard? Canciones negras que hacían que los adolescentes blancos movieran “indecorosamente” sus traseros como “niggers”.
HAY QUE ONDEAR CON EL RITMO DE LOS NEGROS, MA!
Por otro lado, en 1955 llega al mercado del libro una novela de una reducida generación “existencialista”. On the Road. Que es sobre unos blancos norteamericanos que buscan el jazz, hacer el amor, llegar a Dios a través de una religión Antiestablishment, el Budismo. Los personajes de la novela de Jack Kerouac son unos blancos que desprecian la base de la ley y el orden: el trabajo. Viven el presente, son los blancos que viven como negros. Un ensayo del ya popular Norman Mailer (The White Negro) será el texto que investigue la actitud de estos blancos, hipsters que dejan el modo de vida blanco por el modo de vida negro, de estos “outsiders” que entran al mundo Outsider Negro.
Pero dejemos a Norteamérica y regresemos a casa. Latinoamérica. El 26 de julio de 1953 es el asalto al Cuartel Moncada. Fidel Castro dirige el ataque. Fracasa y es apresado. Batista le perdona la vida. Fidel va a exilio. Prepara la guerrilla en México. El 2 de diciembre de 1956 desembarcan guerrilleros en Cuba, entre ellos Che Guevara. El primero de enero de 1959 triunfa el movimiento 26 de Julio. Empieza la Revolución Cubana. En octubre de 1960, siendo presidente de Estados Unidos John Kennedy, se invade a Cuba, se vence a los invasores. En octubre de 1962, barcos de Estados Unidos bloquean Cuba. Motivo: se han descubierto proyectiles rusos apuntando hacia Estados Unidos. Posible consecuencia: guerra nuclear. Arreglo: los rusos retiran los proyectiles bajo la promesa norteamericana de no apoyar (por ningún motivo) otra invasión.
Cuba se vuelve el primer socialista de América. Y entre este acontecimiento en América Latina: el Papa Juan XXII y la Desestalinización en la Unión Soviética. Aunque a Nikita no le gustan las pinturas abstractas, hay cierto aire de libertad en el arte.
Surgen guerrillas en varios países latinoamericanos: Venezuela y Guatemala son dos ejemplos. En el Congo, asesinato de Lumumba en 1960. Mientras que John Kennedy en Dallas Texas: 1960, 1963: el mundo en calma se indigna con el hecho insólito que es el asesinato de Kennedy.
¿Quién mató a Kennedy y por qué lo mató? 1963: los Beach Boys rocanroleros “idolos” norteamericanos. En 1964, llegada de los Beatles a Estados Unidos. Y a partir de este año, los jóvenes británicos revolucionarán el modo de vida norteamericano. Ya no habrá un modo de vida. Si tomamos a la música como referencia del modo de vida norteamericano el grupo de moda (Beach Boys) nos mostrará a un joven norteamericano enajenadísimo. Pues, las canciones de este grupo son un canto de adoración a la Tabla de Surf que se desliza sobre las olas de las playas de California y a los coches de carreras: Cobra, GTO; Mustang, etc. Mientras que en 1964, los Beatles son jóvenes cantando al amor del adolescente a la adolescente. Desde 1964, con el rock, llegan las drogas, los cabellos largos, las religiones orientales a Norteamérica. Cientos de miles de jóvenes se asociarán para el movimiento hippie. El LSD los hará hablar de Dios, amor, Paz. Los Beatles, Rolling Stones, Dylan, serán los lideres más significativos de esos jóvenes psicodélicos. En Latinoamérica un sacerdote colombiano toma las armas y muere en 1965. Un líder negro cambia el movimiento negro de los mansos moldes de Marti Luther King: Stokelly Carmichael. Octubre de 1967: los hippies, los yippies y los estudiantes de la New Left llevan a cabo una manifestación en contra de la guerra de Vietnam en Washington: la Flowers Generation se enfrenta a la Army Generation y en los prados que rodean al Pentágono quedan las flores y las culatas de los fusiles manchadas de sangre. El 8 de octubre de 1967 es asesinado el Che Guevara. Estudiantes norteamericanos participan políticamente en las universidades y ya fundada la SDS (Estudiantes por una Sociedad Democrática) esta organización genera cambios en la vida universitaria. Harán que el estudiante universitario participe en la vida política de Estados Unidos.
1968. Revolución de Mayo en Paris, los estudiantes hacen temblar al general De Gaulle, a la estructura del Establishment. 1968: por primera vez en Estados Unidos los policías blancos golpean a blancos. Ya han muerto Martin Luther King y Robert Kennedy, asesinados. Y en Chicago –durante la Convención del Partido Demócrata- la clase media norteamericana verá por televisión cómo los policías golpean y macanean a sus hijos. El poder Negro ha producido un movimiento radical: Black Panthers. El Poder Negro también ha producido un líder muy lucido, prolongación de Malcolm X, dentro de los Black Panthers: Elridge Claver, quien escribe un libro fundamental sobre el Negro Militante: “Soul On Ice” (Alma congelada, pero que fue traducido al español como Alma Encadenada).
1968. Movimiento Estudiantil en México. Tensión en las calles. Paranoia. Tlatelolco. Esquizofrenia. Fascismo. Olimpiadas. Fin de fiesta en la noche que termina la Clausura de los Juegos Olímpicos: en coches que recorren las avenidas de la ciudad, la gente estuvo en el estadio de la Ciudad Universitaria, grita: “¡México, México, México!”
Desde 1968, el mundo no será como antes, algo a muerto en nosotros, totalmente. Algo que empezó a morir desde 1950. Tal vez –usando una frase de William Styron sobre la Convención Demócrata en Chicago-, una promesa que nunca existió. Porque atrás de este día, está la muerte de John y Robert Kennedy, de Luther King, la guerra de Vietnam cuyo lado sensacionalista es la Matanza de My Lai.
En 1969 está el asesinado de Sharon Tate por una “familia” hippie que buscó a Dios, a la verdad en las flores, pero también la liberación del alma a través del asesinato y cuya rebeldía en contra del Establishment la manifestó en un acto de terror. En 1969 hubo festivales de música pop que reunieron a cientos de miles de jóvenes para escuchar rock y fumar marihuana. Y la mayoría silenciosa vio en las pantallas de sus teles, en los noticieros, cómo una minoría disidente protestaba contra la guerra de Vietnam, cómo hombres y mujeres llevaban carteles con los nombres de sus muertos en la guerra de Vietnam. También el año pasado murió Ho Chi Minh. Y aquí en México, la sociedad descubrió que un incipiente movimiento hippie buscaba a Dios en la Sierra de Huautla porque no había nada que buscar aquí en la Tierra, en México. Y que esa sociedad mexicana acostumbrada a conservar sus buenas costumbres –ir a misa todos los domingos- no les había dado nada excepto su herencia de la nada. El personaje que Marlos Brando asumió en el Salvaje, terminó en Ángel del Infierno. Satanás alguna vez fue ángel. México suma otra máscara a su verdadero rostro. ¿Hasta cuándo dejará de representar tragedias, comedias, farsas? El mañana es infalible. 1970 es otra década. Y en 1969, en el último mes del año, hubo abrazos y brindis y una feliz navidad y deseos fervientes de un próspero año nuevo.
