
La Letra Ausente
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SECCIÓN: EL NICHO DE LO ABSURDO
LOS HERMANOS BERNAL:
ZOMBI
Desde chiquito yo, yo me acuerdo cuando estaba chiquito empezaba yo a ser un niño travieso…un niño travieso, a la edad de cuatro años empezaba a ser un niño travieso por que empezaba a ser un chamaco que exigía las cosas, ahora lo entiendo no, por que empezaba a pedir algo y no me lo compraban no, por que mi mamá este, pu’s yo no, me acuerdo que vivíamos en unas vecindades, pu’s mi mamá siempre rento y vivíamos en unas vecindades allá por Centenario, por la bomba y vivíamos allá, por la bomba eran puros pinches arrabales, acá como magueyes y acá y yo vivía por las vecindades allí en la bomba y yo tenia, tenia no conocí a mi verdadero papá conocí a mi, a mi papá que me cría por que me platicaba mi mamá que cuando se desaparto de mi verdadero papá allá se junto con él y yo estaba recién nacido, y el me crió y yo lo conocí es el papá de mis carnales y vivíamos bien, yo me acuerdo que mi papá siempre le gustaba, pu’s así como se dice robar, era mete manos pu’s a veces se iba a asaltar con sus amigos no, ya eran puros y pu’s mi mamá se quedaba con nosotros, recuerdo que mi mamá se quedaba con nosotros, recuerdo que yo me quedaba y recuerdo que era algo chido por que yo me quedaba a jugar con mis amiguillos, con las muñequitas, a jugar, y jugaba con cascaritas de agua, y pu’s era algo chido. Algo chido que vivía con mi jefa y con ese señor que era mi papá no, pu’s por que fue el que me crió no, se llamaba Rafael, y me crió y fue que vivíamos bien.
Fui creciendo a la edad de cinco años y yo, estábamos cocinando, mi mamá estaba cocinando por que esa vez no me había dejado salir y ver que le digo a mi mamá-mamá voy a ir a jugar- y me dice mi mamá- si pero te vienes a la hora de la comida- y le digo –si- y me salí a jugar y estaba jugando, recuerdo que con unos niños igual de mi edad, chiquitos ahí, estábamos jugando y de repente llega una señora chillando y me dice no – ¿y tu mamá– le digo – no sé– le hace– no es que arriba acaban de matar a un señor no, creo que es esposo de Yolanda– por que así se llamaba mi mamá, pu’s acá, y voy corriendo con mi mamá, y mi mamá todavía estaba haciendo la sopa, le digo –mamá, dice la señora que mataron a mi papá– y mi mamá pu’s espantada, deja así prendida la lumbre y se sale corriendo, me agarra de la mano y hay voy yo como pinche muñeco, mi mamá pu’s no corriendo pero iba aprisa no, y llagamos ahí a la bomba, donde estaba la llave esa y pu’s si no, pu’s lo mataron, fueron traicioneros los hijos de su pinche madre, le dieron como cuatro balazos por la espalda y pu’s, mi jefe ya se iba a chambear esa vez, pero pu’s lo agarraron por que yo sabia que era mi papá y ahí pu’s vi. como mi mamá se puso a llorar y pu’s ya, se fue pa’ la casa, vino yo le decía a la Cruz Roja a los forenses, por que traían su esta, y, se lo llevaron a los forenses y me acuerdo como se lo llevan y mi mamá se va pa’ la casa y chille y chille mi mamá, y al oto día lo veo como lo traen y acá no, pu’s al ver todo eso, pu’s eso se me iba grabando a mi no, como en casete y ver que, así siguió no, cero que mi mamá también le gustaba pu’s robar no, para mantenernos a nosotros, pu’s yo digo no, pu’s por que siempre se iba a trabajar pero nunca nos decía, nomás nos decía “ se portan bien, no vayan a hacer travesuras , eh, yo me voy a ir a trabajar” –. Yo, pu’s yo decía – ¿A dónde se ira a trabajar? – me quedaba, pu’s yo, acá no, pensando no, por que me decía– ¿Pu’s a dónde va a trabajar? – y pu’s me decía– ahí me cuidas a mis hijos– ya estaban mis carnales.
Yo era el más grande y me decía – hay me cuidas a tus carnales–, y ya se iba, y ya que llagaba en las noches con sus amigos no, llegaba y se metía no, me decía –ya llegue hijo– le decía – si mamá–. Y se veía como se empezaban a sentar por que mi mamá tenía su sala, y unos sillones y tenia una mesita en medio y veía yo, siempre me, era inquieto no, quería saber, ver que estaba haciendo, y me quedaba así, pu’s mi mamá me decía – váyanse por ahí ¿Qué quieren aquí–, veíamos como empezaba a sacar las carteras y acá y juntaban todo el dinero, juntaban por acá así de paquetes que habían jalado, y empezaban a contar – no que jue tanto– y ahí en ese tiempo salían lo billetes de 100 pesos y de 50 pesos, los que tenían a los niños héroes y– pa’,pa’,pa’– tanto para ti Lobita y tanto para ti y tanto para ti…órale culeros, pa’ sus chavos denle a la Loba –.
Por que a mi jefa le decían la Loba. – denle algo pa’ sus chavos– y ya le daban a mi jefa, por que era vieja, se iba con esos hueyes y acá, yo veía a mi mamá y me mandaba a un huey – vete a traer pollo–, pero yo no sabia como se ganaba el dinero, a lo mejor se fueron a trabajar o acá, pero no sabia que se habían ido a robar a los camiones, es así que yo estaba inquieto, y así empezaba acá, ya llegaba con la comida pa’ nosotros, ya empezaban a tomar ellos en la casa, ya se iba – cámara Lobita mañana nos vemos temprano– y así mi jefa– sí–m y siempre acá nos tenia bien mi jefa y fue cuando acá, fue cuando era chido no, y al ver que mi jefa nos trataba bien no, bien y al ver cuando acá mi jefa pu’s se junto con otro señor, pu’s quien sabe a la mejor fue necesidad de ella de otro hombre, y ver como se junto con él, como empezábamos a pu’s ya no a notar no, no era nuestro papá, por que ya sabíamos que nosotros teníamos un padre y ver que nos sacábamos de onda por que, por que se de onda cuando ves a tú mamá con otro señor y llegan a bazuquearse y pu’s te quedas así, pu’s estas pequeño y no puedes decir nada no, y nomás te quedas así, y ver que te quedas así, mi mamá nunca nos dijo que pu’s que ya estábamos grandecitos, nunca nos dijo que era nuestro papá no nada no, pu’s así nos trataba bien no, y ver como se acá, quien sabe por que se desaparto mi mamá no de él, de ese señor y se junto con él que le hizo eso a mi jefa no, yo ya, y pu’s estábamos los cinco, no los cuatro no, no los cinco ya estábamos cuando se junto con ese huey y pu’s fue el que, ahí yo ya tenia mi edad, como nueve años no, y ver ahí vi. todo distinto no, por que ya empezaba a ver los golpes que le daba ese ‘ñor a mi jefa no, le empezaba apegar, mi jefa diario con unos lentes por que le dejaba los ojos morados no, y yo decía – mamá, pu’s ya déjelo no–, a veces me daban ganas de decirle– mamá ya bótalo a la chingada–, no o – ya desapártate de él –. Pero pu’ a veces me daba miedo, por que yo pensaba que mi mamá si le decía eso me iba a mandar a la chingada o pegar– tú que te metes huey, vete pa’ lla’ –, por eso me daba miedo no. Nos cambiamos pata lla’ para el Molinito, pa’ lla’, para Zomeyucan y pu’s ahí estaba la casa de mi abuelito, y pu’s ese huey seguí con nosotros, y pu’s seguía pegándonos acá, pegándoles a mis carnales, a mi jefa y cada rato la golpeaba no, y ese huey era drogo no, yo todavía no era activo no, y ver que, todavía la golpeaba y pu’s chale no, yo si me sacaba de onda no sabia que hacer no, y mi jefa ya iba a tener un hijo de él. Pu’s todavía me acuerdo, pu’s ese 12, 13, 24 de diciembre, 24 de diciembre estábamos ahí, mi jefa le gustaba tomar no, me acuerdo que me decía mi jefa – ya me siento cansada, ya vamonos para la casa – me dijo – mamá, pu’s si ya andas tomada– me dice vamonos cabrón– y antes de eso nos quedábamos con una señora, pero esa vez mi mamá se quiso ir para la casa de mi abuelito, me dice –no– le digo– no mamá, vamonos para ‘lla –. Y así fue que llegamos ahí con mi abuelo a su casa y… y ver que me dice mi mamá – ustedes váyanse a dormir al otro cuarto– le dijimos sí–, y fue cuando paso ese pedo no, llego ese huey drogado, alcoholizado y pu’s sucedió eso no, como empezó a gritar mi jefa no, ya pu’s nosotros estábamos durmiendo y ver como empezó, pu’s hacer eso no, ese huey, y, la empezó a apuñalar y pu’s yo todavía estaba morro, me saque de onda por que mi jefa estaba embarazada no, y pu’s ese huey la empezó a picotear, hijo de su pinché madre y yo, y yo pu’s me entro la impotencia no, ahora entiendo, que estoy aquí pu’s me entro la impotencia de meterle un potazo, pero si yo sabia que me iba a dar un piquete el huey me iba a aventar para ‘lla de un vergazo, pero pu’s me quede así nomás parado no, veía a mis carnales como gritaban, él más chiquito como gritaba también no, – no, ya déjala –, gritaba bien feo no, y ver que gritaba bien culero, pu’s yo me quedaba parado, hijo de su pinché madre y ver como estaba así parado y ver como me quede así y vi. que mis carnales se salieron corriendo y yo también, seguí atrás de ellos y ya cundo regresamos, yo estaba mi mamá así recargada, pu’s acá no y vi. que se fue la Cruz Roja y pu’s la pinché ambulancia pu’s estaba ahí no, y pu’s me saque de onda y dije – vale madre – y ver que abrazo a mi abuelita y nos ponemos a llorar, y dice – ya no chillen hijos – y ver que mi abuelita nos dice –no –. Le dicen a mi abuelita uno de esos hueyes, – no señora, acaba de fallecer su hija– y chin sentí bien culero no, empecé como pinché loco a pegarme en la pared y renegar con Dios – ¿porqué me quitaste a mi mamá? Ya me quitaste a mi papá y ahora…– a renegar bien feo, si me saque de onda y a decir ahora que vamos a ser, ya nos quedamos solos, no. Y ver que pu’s así estaba no. Y ver que paso eso y empecé a pu’s a sentir mal no, empecé a ver que ya era todo cambiado no, hijo de su pinché madre, pues porque ya no era igual, por que empecé que mis abuelos ya no se empezaban a golpear, pu’s asíamos una cosa que estaba bien nos empezaban a pegar, y pu’s se sacaba de onda, veía como le pegaba a mi hermana y como la hacia correr por todo el patio no, yo nomás me quedaba así, así como si nada y como corría mi hermana (Pilla) no, por todo el patio y mi abuelo con un pinché alambre, y ver como iba creciendo y pu’s mi abuelo no, con resentimiento la neta no.
Veía a mi abuelita como le decía –ya no le pegues a mis hijos, culero, los vas a matar– y veía como le decía mi abuelo – pu’s si no quieres que les pegue a tus hijos, pu’s lárgate a la chingada con ellos– y mi abuelita se ponía a llorar y siempre yo trataba de acercarme a él y decirle – abuelo ¿por qué nos pegas? ¿Qué no nos quieres? – pero nel, yo ya tenia temor y la neta ver como crecíamos así. Empiezo a ver como se salía mi carnala la más chica no, se iba así a las casas a vivir y si no andaba por el Toreo, empezándose a drogar y así era una semana, dos semanas la neta, luego vi. que seguía el otro carnal él Terror, como se empezaba a drogar, como empezaba a hacer su desmadre andando con las bolsas de chemo, y empezaba a ser un pinché chamaco desmadre y yo era el más grande pero yo sentía que yo tenia la culpa, pero a la vez que yo si podía hacerles caso pero a la vez que no, los empezaba a ver como se iban desatrampando, y ver que yo no decía nada y dije – pu’s ya me harto mi abuelo de tanto pinché golpe, de tanto pinché golpe me harto– y me fui por ese pinché… ,e fui por ese pinché camino, pu’s a la ves estaba bien. Yo pensaba que la calle me iba a dar algo.
A veces me iba a drogar, la primera vez que me fui a drogar fue con un chavo por que, por que recuerdo que cuando me fui a drogar no me salí yo, andaba de bolerito por ahí, por las cantinas de Zomeyucan y andaba boleando, esa vez me toco un huey que le dicen el cirquero, que me dice – ven acompáñame a mi casa– y le digo – ¿qué? – – ¿te late el rock? – Como ese huey era bien rockanrolero le hace –vente –. Me voy con él y recuerdo que llegamos a su casa, abrió la puerta y prendió la gabacha y empezó a oír música de rock, y empieza a sacar una lata así…chiquita de 5 000, en ese tiempo era de 5 000 y acá una bolsa que tenia debajo de su colchón, y veo como se empieza a servir y se me queda viendo y me dice – ¿no quieres? –No por qué me pega mi abuelito– me hace –ora– –pu’s… órale– empiezo acá, uno cuando empieza a drogarse empieza acá, a alucinar, o a ver como se siente aquí y se le pasa hasta acá ese pinché zumbidito, hum, como pinché electricidad y yo si sentí chido me iba agarrando y me iba haciendo más, todavía me acuerdo que estaba el casete de rock y sentí que yo estaba tocando la guitarra, que estaba yo adentro de la pinché gabacha y que yo estaba cantando, me cae de madres, pinché alucín loco no, y ya que me quedo acá estoy con mi bolsa y le digo – yo ya me voy no – le hace –te compras unos chicles –.
Transcurrió el tiempo y veía como mis carnales se drogaban, como llegaban con la mona yo quería hacer lo mismo, recuerdo que una vez no llego a mi casa me voy con mis carnales al Toreo, allí me ando pidiendo, me cuido de los pinches carros y me hago de una feria y empiezo a tomar, recuerdo que compartían una botella que le decían clarasol, bacardí blanco, pu’s cámara que me empiezo acá, que me pongo hasta mi madre ya no llegue a mi casa, dure como una semana y ya cuando fui, fui todo mugroso, greñudo y recuerdo que esa vez me pega mi abuelo, y agarra el lazo y tira el lazo y agarra el alambre y medio uno aquí y ni le dije nada, me pego de nuevo y ya estaba más grande, ya tenia 14, 15 años y me pego y no le dije nada y así es como me voy definitivamente de la casa de mi abuelo. Llegue a mi casa un mes después de que me pego y recuerdo que esa vez estaba mi abuelita haciendo tortillas, recuerdo que llegue en la mañana y esa vez si había taloneado feria y se los doy a mi abuelita y mi abuelo oye cuanto era, eran como 70 varos, mi abuelo oye y le hace – tanto tiempo hijo de tu pinché madre pa’ que nomás te traigan una pinché mierda– y yo me quede así, yo ya le hacia a las drogas pu’s quien sabe, agarro y acá le doy el dinero y empieza acá, pu’s a rebuznar el huey, por que se le veía que era interesado del dinero y me dice – tanto tiempo– y me le quedo viendo y me dice mi abuelo –horita vas a ver cabrón – y chin que me da un acá, así, que le agarro el alambre y le hago –ya estuvo huey – no se de donde me salio esa palabra, le digo al tú por tú, yo y mi abuelo no, le digo –ya estuvo huey , no te pases de verga, cree que no me acuerdo desde chico que se pasa de verga, no se pase de verga– y se queda así mi abuelo, así no, así ciscado y empieza a llorar no, no te a cuerdas cuando yo te mantuve y ahora ya me contestas, por que ya estas grande no – yo pu’s la neta si le dije no –no es cierto, lo que esta diciendo no es cierto, acuérdese cuando estaba chico como me maltrataba, como me pegaba a mi y a mis hermanos, acuérdese huey – y no me acuerdo quien se acerco y le hace –si huey acuérdese como no pegaba y ahora ya no nos vas a pegar huey– y así quito la mano y el se quedo con su alambre, y esa vez ya no me pego, ya no me pegaba, ya ni me hablaba. Ya llegaba a la casa y me habría mi abuelita, le daba su dinero y ya me empezaba a hacer un niño más ingobernable, la neta ya me salí y ya me valía gorro.
Yo me creía bien chingón, la neta decía mi abuelita –vas a caer como tu hermano, ya esta allá en Toluca en la cama de piedra y tú vas a estar allá si sigues así– caí con él, caí en Toluca, yo tenia como 14, 15 años, me acuerdo no, que caigo a Toluca con él que nos acusaron por violación y dos, tres cosas no, daños a la salud, vagancia. Y o estaba grandecito, como 13 años, y tuvimos ese pinché pedo y acá, y yo estaba bien pinché chaparrito, se me veían como unos 10. Esa pinché vieja ya tenia su edad como unos 32 o más, ya que nos llevan a los separos no, ya en separos nos llevan a declarar, todo el pedo como estuvo acá, pa’, pa’, pa’ y los licenciados, y estaba la pinché vieja ahí, se nos queda viendo y le hace –¿ esos fueron? – Chale se empiezan a cagar de la risa, le hace un judicial que estaba ahí – pinché vieja mamona, esos hueyes tienen una chingaderita así ¿Cómo van a ser ellos? – Y, empezaron a alegar – mejor ya déjenlos que se vayan – y no, la vieja no, ese pedo que hacen el papeleo, ta’, ta’, ta’ y escucho a un licenciado – no que estén allá pa’ que se rehabiliten un rato los pinches mugrosos– le hace – no pu’s pinches piojosos que este allá – le hace – ¿por qué van? – –no pu’s ya sabes– le dijo a la secretaria– ya sabes por vagancia, malvivencia y daños a la salud–, chingue a su madre… nos fuimos pa’ lla y ahí fuimos, sentimos gacho. Yo me avente como 6 meses o 7 y salimos, pensó mi abuelita que íbamos a cambiar, pero quien sabe la pinché droga llama cada rato, todavía ni la vencíamos y seguíamos ahí, y ver como éramos pu’s desmadre, a ser trabajadores no, pu’s de repente, chales pu’s empezábamos a topar a los hueyes esos y empezar a drogarnos.
Mi abuelita tomaba, se alcoholizaba, me mandaba por su pulque, tomaba palquito, luego su botella de tequila y, y recuerdo que una vez llegue y la veo así acostada en su cama, bien mala, y me salgo y para mi mala suerte que me salgo, y chingue su madre voy llegando al Molinito y estoy tomando ahí cuando hacen razia, chingue su madre me lleva a San Bartolo ahí me encerraron, pu’s ahí son dos, tres, días de calor, el que tiene dinero pu’s sale, el que no pu’s no. Y pu’s que me quedo ahí, pu’s llevaba un día, y al otro día salgo en la tarde por que llegaron por mi –órale hijo de su pinché madre– llega un tecolote –pinché piojo, que salga el hijo de su pinché madre por que ya se le murió su pinché abuela– y si me peine, dije – pu’s este huey de que esta hablando –le doy tres pa’ que se ponga las agujetas y si trajo cinturón agárrelo –y es así que me valió verga y chin, me pongo mis agujetas, agarro un cinturón y que me salgo y chin, a la hora de salir chin, veo a mi tío y a mi carnal, llorando no.
Este salí de allí de San Bartolo y pu’s así fue me llevaron a mi casa, pero en esos momentos yo no quería ir, me quería quedar en San Bartolo y me entraron bien hasta ganas de que pasara una pinché camioneta y pu’s me aventara a la chingada.
Yo sentía que yo fui el culpable, por que yo me empecé a recordar que no fuera y que me quedara con ella. Llegamos allá a la casa de mi abuelo, y empecé a ver a mi familia, a toda mi familia a los hermanos de mi abuela, a mis tíos, mis primos, empecé a verlos y vi. a mi abuelo como empezó a llorar, estaba llorando y ver que yo entre en esos momentos y los vi. y sentí que eran, que iban nomás por pinches hipócritas. Dejaron una botella ahí y que me paro, sabe por que lo hice, para llorar o para que me vieran que yo la quisiera, quien sabe no, y es así que salen y que agarrota botella y empezarle a gritar –abuela– pu’s quien sabe no, y es así que mi abuelo le hace – no hazte pa’lla vas a tirar a tu abuelita de su cajón, ira como estas ya, ira mejor vete a dormir, ira vete pa’ lla’–. Me voy a sentar ahí, así pasa la noche y al otro día me despierto y veo que están ahí todos todavía y veo a mi abuelita por ultima vez, que la iban a enterrar, me cae que cuando la iban a enterar yo quería que me llevaran no, pero pu’s es así que me dice mi abuelo –te quedas a cuidar la casa–, y me quede y empecé a ver la casa sola, empecé a ver pu’s el overol de mi abuelita, empezar a ver, y empezar a chillar, ‘onde se acostaba empezar a chillar, así es que se van y regresan, ni les dije nada, me salí y empezar a drogarme de nuevo, ahí fue cuando le metí al alcohol del 96º, me acerque al escuadrón de los alcohólicos que les decían así, me empiezo a acercar con ellos. Dormía nomás como 4, 5 horas y ya como a las 4 de la mañana yo ya estaba despierto, ya me paraba y decía –vamos a conseguir para el pegue– y allí me iba con ellos a conseguir. Yo pensaba que con eso iba a arreglar algo no, pero pu’s no yo estaba muy tonto, por que empezaba a alcoholizarme más…y pu’s así no iba a revivir a mi abuelita no, muchas veces mi pensamiento decía no, a huevo yo me quiero morir como ella no, la neta y pu’s muchas veces intente matarme no, me quería cortar con una botella las venas y hasta miedoso era pu’s yo decía que la neta me quería morir y era menso por que no me daba en el corazón.
Ya mejor me la pasaba en el basurero, me acuerdo que una vez voy pa’ la casa de mi abuelito y ahí mi tía Petra, así se llamaba, ya se había casado con un chaparro, y pu’s ese huey cada rato me metía calambres, cuando yo llegaba pedo con mis carnales, y acá me la empezaba hacer de pedo y –mira huey, ya no le llegues aquí– –uste le vale verga, esta es la casa de mi abuelo, uste no tiene que decir– y empezaba a decir mi tía Petra – hay no le faltes al respeto a tú tío– –que chingue a su madre él y tú – y no ahí se hacían los desmadres, recuerdo que una vez nos aventamos un tiro ahí enfrente, adentro de la casa de mi abuelo, y me dice nos dice –hijo de la chingada, hijo de la chingada, ya ves nomás vienes a hacer desmadres– llega mi abuelo y le digo, pu’s chales él empezó– – orales si quieres romperle la madre allá afuera huey – que nos salimos y ya en eso que se sale mi tía Petra y pu’s mi carnala no, chingue su madre pu’s allá afuera nos tamos dando en la madre no, que saco una navaja, de esas que hacen chic – a horita ya valiste verga– le digo, y chin que me le aviento y le alcance a dar un madrazo, y él me hace así, y le alcance a dar en las patas, y él también y nomás me alcanzo a romper el pantalón y chingue a su madre que me lo agarro, mi tía Petra me estaba pegando, sale mi abuelo y a machetazos, pero no me los estaba dando así con el filo, así a nalgadas, así con lo plano, que sale mi abuelita con su bastón – hijo de tú pinché madre no le peques a mis hijos– y pa’ a mi abuelo, no se hizo un pinché desmadre, la Loba que agarra a mi tía de las greñas, a no, que el Terror agarra a mi tío de las greñas, le dice – no se pase de verga con mi carnal, mire como viene todo borracho, uste’ esta agandallandole– y yo le dije –va a ver hijo de su pinché madre, mejor mañana, que este en mi juicio– y pu’s así me volvieron a correr de la casa.
A los dos meses llegue, llegue todo mugroso, y en mi juicio, lavaba los puestos y ayudaba a lavar las cortinas, iba con el pollo, iba bien alegre y sale mi tía primero no– – no ya no quiero que entre aquí– dijo y sale mi abuelo – ¿que quieres? – –no quiero que le den este pollo a mi abuelita pa’ que lo haga – –no ya te dije que no quiero nada–. Me baje y llorando así.
Yo fui drogadicto pero no faltazo no, como un niño problema en la calle, en mi casa si fui pero en la calle no, andaba loco, pasado, la neta, me decían las señoras del mercado la neta cuando andaba pasado – hijo vete pa’lla es que te vez mal, es que aquí están las fondas y están comiendo, están tomando su atolito, vete pa’lla’– y guardaba mi frutsi, deberás nunca me gusto ser un faltista, me guardaba mi frutsi y me iba así al mercado y me fueron conociendo y vieron que no era un faltista. Y fui conociendo, yo me acuerdo cuando ya me metí al mercado a tirar basura no, a acarrear agua no, pu’s ya me fueron conociendo los polleros, también los carniceros, me decían – que pinché Zombi, ayúdame a limpiar mi cortina–.
Ya en la tarde llegaba él Nene y él Coñac y esos hueyes les late bien arto chupar, me decían – pu’s cámara, vamos, tú pones el pomo o nosotros ponemos el pomo y tú los chescos, los cigarros y los vasos–, se me hacia pu’s bien arto los chescos y los cigarros y los vasos – mejor yo pongo el pomo–. Yo decía – pu’s orales son igual que yo–, pero ellos no, el pedo como el mío no, pu’s esos hueyes querían llegaban a sus casa pedos y no les decían nada no, y yo si llegaba pedo a mi casa me decían – no pu’s mira como vienes, mejor ya no vengas– y muchas cosas más y ver pu’s acá no, pu’s a la vez, cuando estábamos tomando juntos y pu’s me decía – cámara pu’s mañana nos vemos– y empezaba a sentir gacho, por que me empezaba a sentir yo solo no –chales esos hueyes se van a ir no– y me cae que ellos se iban y … pu’s se iban y me quedaba solo no, y empezar a pensar mal de ellos no, que culeros no, nomás cuando trae uno feria se juntan no, y vale madre luego ya se van a su casa no, empezar a sentir mal no, recuerdo que agarraba mi botella de Richarson, por que ese siempre lo probé, Richarson y agarraba la bolsa si había bolsa. Me iba así pa’l mercadito y a buscar a alguien no, y esta tomando allá solito no, me quedaba y ya veía como que ya eran, ya iban a ser la 1, las 2, pasaban y las 3, las 4 ya como a las 5 me quedaba bien dormido, ya cuando me empezaba a pegar el frió me sentía no, era cuando me despertaba y me iba así caminando así, pu’s directo al Mol… al mercado no, al basurero y pu’s ya veía que ya estaba el escuadrón ahí no, y empezaban a dar un trago de alcohol no, y empezaba de nuevo, de nuevo pu’s a tomar no, yo, que yo ya la agarraba de coto, de diario no, tarde no, y hasta la noche no.
Y me decían – órale no – y cuando me invitaban si me daba miedo no, pero pu’s a la vez para sentirme igual que ellos no, yo decía –pu’s cámara – y agarraba mi vaso, y empezar a tomar y otra vez… me sentía libre, recuerdo que ya cuando estaba bien borracho, recuerdo que empezaba gritar –soy libre hijo de su pinché madre– y así empezaba faltar al respeto, no la neta. Aunque sean mujeres me pongo nervioso, se me sube, se me sube como algo así no, como la ira no, ahora lo entiendo no, y bien pedo ganas de pegarles de azotarlas.
Muchas veces llego la ocasión de pegarle yo a mi hermano no, al punto borracho, a mi hermana la desmaye, y a mi hermano también, si me saque de onda, íbamos creciendo con resentimientos, por que yo si estoy resentido con ese abuelo no, la neta no, ahora lo entiendo por que esta bien no, ahora entiendo que hice daño no, cuando todavía no me iniciaba en la droga, por que me pegaba, por que no había ninguna justificación pa’ que me pegara.
Recuerdo que una vez estábamos en el basurero, yo y el difunto Karateka y dos, tres estábamos en el basurero, y llegan unos del DIF de ahí de San Bartola, creo que trabajaban aquí y llegaron y se juntaron con nosotros, esa vez llevaron café, sándwiches en el basurero nosotros’tabamos haciendo una lumbrada y pusimos la lumbrada y llego tocando un chinito con la guitarra y venia una vieja con él, y eran creo que Psicólogos no, y empezaron no a cotorrear con nosotros no, recuerdo que esa vez nos dice –pu’s vamonos– le digo –no – y pasaron como dos, tres meses y mis carnales ya estaban aquí no, chales me decían –vente acá están tus hermanos, cuando quieras aquí estamos nosotros te llevamos–. Pasaron como dos, tres meses y volvieron a ir –no mira tus hermanos están bien y se la pasan bien, vente tú, vas a ver que va estar bonito y si no te gusta te vienes– les digo–no– otra vez se van y también no les dije que no, pero la segunda vez que fueron, fueron cuando me habían picado no, pu’s seguía más en el alcohol y fue cuando llegaron y me dijeron – vente ira ahí están bien, ahí están tus hermanos–. En esos instantes también estaba pedo, me empecé a alcoholizar, me dicen que acá, que me viniera, le dije que no, que no y no, y pu’s quien sabe no al… la semana iba a cumplir la semana, fue un sábado chin, que me vuelven a picar fue cuando me durmieron, me lavaron, me cocieron, pero yo desperté con… se acerca un dotor no, un dotor me dice no, recuerdo que yo estaba así no, y me dice –tu eres él que estaba en esa cama no – le digo – no es que chale no, no se por que esos hueyes me pican a mi no, –me dice –vete ti panza– pu’s pa que quiete que me vea– es que te abrimos tu pancita álzate la bata – le digo –va ser una rajadita no–, no que me alzo la bata y digo –hay hijo de su pinché madre, en esos momentos me iba a jalar aquí, me dice –no te muevas quédate ahí– – chales – dije en esos momentos me cae que si dije –hijos de su pinché madre, pero más machin.
Van los del DIF, me dicen –mira, ya viste, no entiendes, ya estas de nuevo aquí hijo, ya vete con tus hermanos, a la otra que tal si te matan, ya vete – yo les decía – no –. Cuando fueron, creo que fueron por última vez, me dicen –vámonos – y yo – ¿Cómo me dijeron? – – ahí vas a estar bien– les digo –si, pero nomás voy a aceptar una junta– y es así que me vengo con el Karateka no, veníamos, yo venia tomando alcohol y el también.
Luego me subieron a Alcohólicos, allá arriba no, y ver que ya ni iba seguro, recuerdo que les dije este– pu’s el, yo no’ mas vengo a escuchar una junta– y unos hueyes me dicen –súbete compañerito, de buena voluntad, súbete pa’lla arriba no– me empezaron a bañar y vi. la neta como se empezaron a preocupar en esos momentos por mi, aunque yo estaba pedo, pero si estaba entendiendo en esos momentos lo que estaban haciendo por mi, en buena onda. Me dormí por que allá afuera no dormía ni madres, me la pasaba tomando y pu’s… echando desmadre, dure como 7dias no, puro sueño y a mis carnales no los veía no, ni a los chavos no, dije –chale ya me trajeron – luego, luego pensé en irme a la fuga no. Tenía miedo por dos se quedaban en la puerta y decía –me paro o no– y es así que no me paraba no, va pasando el tiempo y bajaba a las juntas, y veía ese desmadre no, y un día pu’s, pu’s un día que me bajaron no, vi. a mi carnala Pilla y este a varios chavos y dije –hay huey, si aquí están– y se acerca mi carnala y me dice –no vayas a decir que recaíste– por que yo ya había estado en un grupo – si no te trasladan– me dijo mi carnala– amadrínate con el padrino de nosotros –y digo– chales –me le acerco no y le digo – oiga ¿no quiere ser mi padrino?– me dice ‘orita, ‘perame, ‘perame– y se fue y vi. que no me hizo caso no y dije –chales no quiere no –. Y al otro día le vuelvo a decir – ¿me apadrina? – Y me dice – si – y ya no hablo con migo no. Pero yo creía que era mi padrino y ver que mis carnales me decían –ya vente para acá, a este cuarto– pero, yo me pasaba a echar desmadre igual que ellos, y una vez veo una lista en la puerta y estaba apuntado no, y mi nombre ahí estaba con el padrino, primero estaba el nombre del padrino, primero estaba el nombre del padrino no y sus ahijados:… Bernal.
Bernal, Bernal y acá, otros chavos y así dije –ah– y luego hasta el último vi mi nombre no, y hay huey ya es mi padrino, me sentí chido y dije – ya es mi padrino. Pu’s la vez vera como me quedaba en las juntas y ellos se salían, de la mañana hasta la tarde no y ya era así que digo –pu’s chales no– ya era mi padrino, ya me empezaban a sacar mis hermanos –vente, vamos a jugar allá afuera partido–.
Transcurrió el tiempo y hubo un problema aquí arriba en el Bosque no, con el padrino y es que ya se los tenia a él y a la madrina y ver que esa vez el padrino se pelea con un huey no, que le decían el Gavilán y él estaba chingando que –mejor llévate a tus chamacos– se agarran a puro putazo y ahí esta el padrino no, –pa’, pa’, pa’ – y dice– pu’s chales, como se preocupa ese ñor’ la neta –. Y ver que la madrina tenía un carro que ella se compró y dice el padrino –él que se quiera venir conmigo que se venga, él que no que se quede aquí– y es así que todos los pinches chamaquitos, éramos como 10 o más, como unos 15 no, y todos subiéndose por si ropa – pac’s, pac’s– y cobijas y es así que bajamos cobijas y ropa y yo vi todo ese desmadre –pu’s también pa’ que me quedo con estos hueyes–.
Y pensaba que no íbamos a salir adelante no, no íbamos a salir adelante no y es el pedo que viendo eso yo decía –pu’s yo ya me voy a la verga no – y ver que no decía nada no, no decía eso, yo me quedaba, me iba quedando, yo decía – pu’s a huevo me voy a quedar–. Ya que era de puertas abiertas y yo no me iba no, me fui quedando, así pasaban los meses, y el padrino portaba chido, ver que ya iba el padrino y se portaba chido –no se desesperen miren, les voy a dar una casa, vamos a tener una casa ‘onde vivir y van a estar bien– y echándonos ánimos no –no se vayan hijos, no se vayan–. Recuerdo que llegamos aquí no, que nos dice el padrino no –nomás aguántense– era Diciembre cuando nos vinimos para acá, nos vinimos como el 20 no, vinimos para acá no – el mejor regalo que les voy a dar va a ser una casa no, para ustedes, ustedes sólitos, ya nadie les va a poder decir nada no–. Cuando metieron vimos unos letrerotes que decían – esta es su casa hijos míos, nomás cuídenla– y sentimos algo chido es verdad. No la pasamos chido, ya sin droga, sin vicio.
Pu’s ya, pu’s ya que no, aquí estoy con mis carnales no, y estoy con otros valedores y pu’s me siento bien haciendo la humildad, que si a veces hay problemas no, que me están diciendo. Cuando salga quiero salir pu’s ya distinto, como un caballero, como trabajar y pasar el tiempo y juntarme con una damita, una muchachona, ya se que no sea drogadicta no, pero quien va a saber si fue drogadicta a lo mejor si le hizo no, quien sabe. Tener una morrita, unos chiquita no, unos ya que me apuro no, una familia chica no.
Ya se que no toda la vida me voy a quedar así no, yo se mi neta no, y a veces yo quiero decir no, –ya quiero salir– a veces me desespero –chales padrino, déjame salir a chambear–… para ahorrar, tengo ganas de un bocho, pu’s ganarme una feria, ir ahorrando para construir una casa para mi y para mis carnales, ser algo chido, yo si el día de mañana vive mi abuelito, pu’s ir a decirle no, resentimiento, no con resentimiento pero ir a decirle que esto si me sirvió – mire, venga, lo vengo a invitar a mi casa –quien sabe, se sacara de onda –a poco tu casa…–pa’ que venga y vea quien si me sirvió no, pu’s quiero que vea no, que aquí no me estoy haciendo huey.



